Por: Miss Conchita Gerdingh, directora de inglés del IAB
Año con año los adultos de la comunidad Alexander Bain festejamos a nuestros niños en su día. En esta ocasión realicé una encuesta de opinión entre abuelos, padres y maestros respecto a qué los motiva a celebrar el 30 de abril, y de qué manera lo hacen. Me encontré con respuestas variadas:
“Nos gusta hacer sentir muy importante a nuestro hijo.”
“Ese día realizamos actividades en familia que lo motiven y entusiasmen.”“Alegrarle el día.”
“Cuidarlo y estar cerca de él para que sepa lo importante que es para mí.”
“Invitarle amigos para que juegue en equipo con ellos. “
Resumiendo lo anterior, llegué a la conclusión de que lo que todos deseamos es su bienestar y su felicidad. La fiesta que organizamos para nuestros niños comienza con un día en la Feria de Chapultepec, y continúa con actividades recreativas que llevamos a cabo el 30 de abril. Pero si analizamos las respuestas de los encuestados entre nuestra comunidad, podemos darnos cuenta de que la celebración rebasa la mera fecha y se extiende al día con día: No sólamente estamos preocupados por ellos sino, sobre todo, ocupados en buscar su desarrollo integral.
A través del trabajo cotidiano los niños investigan, debaten y realizan presentaciones. Guiados por sus maestros encuentran respuesta a sus preguntas y se sorprenden ante las maravillas de la naturaleza al cuidar y ver nacer una mariposa o un pollito. Trabajan en equipo y se expresan individualmente a través del arte. Los apoyamos para que logren resolver sus conflictos por sí mismos, son escuchados con atención para conocer sus inquietudes y sus necesidades. Asisten a divertidos campamentos y realizan visitas culturales y educativas, a veces con sus compañeros, y en otras ocasiones con su familia. Reciben pláticas, algunas de éstas impartidas por sus padres o algún familiar de otro alumno, que los ayudan a comprender mejor las unidades de investigación. Desarrollan actividades para ayudar a los más necesitados, y junto con sus maestros y sus papás desarrollan actividades que fortalecen sus valores. Participan en eventos como el Concurso de Narrativa, la Velada Artística, la Feria del Libro, la competencia de Natación, la Lectura de Abuelos o el Coro.
Al terminar esta reflexión puedo aseverar que, sin duda alguna, para mí es una fortuna el tener la oportunidad de colaborar en la formación de seres humanos capaces e interesados en lograr su bienestar personal y en mejorar su entorno.